El rol de los jóvenes en la Construcción de Paz

12 agosto, 2017

 

Los jóvenes constituyen uno de los grupos poblacionales más numerosos del mundo, lo que los convierte en la población con mayor posibilidad de impulsar grandes transformaciones sociales. Alrededor de 1.8 billones de personas en el mundo están entre los 15 y los 24 años, edades que son determinantes para el desarrollo físico, intelectual y emocional de los seres humanos.

Los jóvenes, a su vez, representan un recurso humano importante dentro de la sociedad ya que actúan como agentes de cambio social, desarrollo económico y progreso. Por ello, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 12 de agosto el Día Internacional de la Juventud, a través del cual se evidencia la necesidad de formular medidas y políticas que los amparen y aborden las problemáticas que enfrentan. Educación, salud, empleo, pobreza, delincuencia, participación, recreación, entre otras, son las prioridades que estableció la Asamblea General de la ONU para tomar acciones que mejoren la situación de los jóvenes a nivel mundial.

Conflictos políticos, económicos y sociales alrededor del mundo, hacen que los jóvenes estén permanentemente expuestos a ambientes de violencia y peligro. En muchos casos, se les acusa de ser la causa de estas problemáticas, sin reconocer que son parte de un problema mayor. La economía ilegal, el crimen organizado, la actividad de pandillas y otras formas de violencia son únicamente la consecuencia de una serie de factores sociales y estructurales más profundos, entre ellos la pobreza, la falta de oportunidades, la marginalidad, precariedad social, la desigualdad y la fragilidad institucional.

Las iniciativas y aportes de los jóvenes en la construcción de paz, ha hecho que Interpeace, siguiendo su mandato, identifique y apoye el fortalecimiento de sus capacidades con el fin de proveer en ellos no solo nuevas oportunidades de desarrollo, sino en otros casos, cambiar la percepción y reducir la estigmatización que hay sobre ellos. Es allí donde se evidencia importancia del papel que desempeñan los jóvenes en la prevención y solución de los conflictos.

En países como El Salvador, que tienen un alto índice de violencia y homicidios a nivel mundial, Interpeace en asocio con la Alcaldía Nueva Concepción Chalatenango y el apoyo financiero de la Unión Europea, desarrollan el proyecto “Iniciativas integrales de prevención de la violencia en El Salvador”, el cual pretende contribuir a la reducción de violencia a través de la generación de oportunidades donde los jóvenes desarrollen proyectos de emprendimiento grupales y así evitar que se involucren en las dinámicas de ilegalidad para suplir sus necesidades.

Por otro lado, en Honduras, los jóvenes forman parte de las barras deportivas, se han convertido en víctimas de la estigmatización y la criminalización. Las barras se han comparado con las pandillas callejeras en Centroamérica, cuando esencialmente son clubes deportivos que apoyan a un equipo de fútbol local. Por esto, en asocio con Free Press Unlimited y los medios de comunicación: El Faro, Plaza Pública y Nómada, Interpeace está implementando el proyecto “Periodismo, Juventud y deporte por la paz”. El cual tiene como objetivo reducir los efectos negativos de la estigmatización y criminalización que sufren los jóvenes barristas, en particular derivadas de la información divulgada por los medios de comunicación y las instituciones de gobierno, a través de capacitaciones y apoyo técnico para que desarrollen sus propios medios de comunicación digital, en donde ellos sean productores y protagonistas de nuevas narrativas que incidan positivamente en medios comunicación, líderes de opinión, políticos, sociedad civil y sector privado. Se busca que sean ellos mismos, desde el interior de sus barras, influyan en la sociedad hondureña para cambiar las percepciones que se tiene de ellos, reducir la estigmatización y, a su vez, la violencia.

Por esto, en la celebración del Día Internacional de la Juventud, Interpeace quiere evidenciar la importancia de la participación de los jóvenes como agentes de cambio en la sociedad. Además, reconocer y motivar a quienes en la actualidad trabajan por mejorar sus condiciones, para que continúen su labor en pro del beneficio de las generaciones futuras.