El proyecto “Iniciativas integrales de prevención de la violencia en El Salvador” llega a San Vicente, Zacatecoluca y Quezaltepeque

13 octubre, 2016

Está demostrado que la violencia y la criminalidad tienen una relación directa con las limitaciones producidas por la desigualdad socio-económica, la exclusión y la debilidad de las instituciones públicas. Cuando grandes grupos de la sociedad no encuentran las oportunidades productivas, laborales y educativas necesarias para garantizar el ingreso familiar necesario para la sobrevivencia, otras formas de generación de ingreso comienzan a cobrar fuerza. En ese sentido, la economía ilegal es el vínculo que explica la relación existente entre desigualdad y criminalidad. No todas las expresiones de la economía ilegal se nutren de acciones violentas, pero es una realidad que genera las condiciones necesarias para que la violencia tenga un rol regulador de la competencia entre grupos, en detrimento de las relaciones comunitarias pacíficas. La expansión de la economía ilegal está también relacionada con la ausencia de alternativas productivas. En sociedades en donde la economía se encuentra en crisis, la migración se convierte en otra estrategia social de búsqueda de recursos económicos. Según estimaciones del Banco Mundial, El Salvador recibe alrededor de 4 billones de dólares cada año en remesas, lo que representa el 17% de su PIB.

En El Salvador, la migración masiva y la expansión de la economía ilegal han sido los principales efectos de una situación económica que cada vez más reduce opciones productivas y laborales para los jóvenes más vulnerables social y económicamente.

Para Interpeace, la reducción de la violencia tiene que ver con superar los déficits estructurales que generan el contexto de la violencia y la criminalidad, es decir, generar oportunidades productivas para los jóvenes, de tal manera que puedan reducir el riesgo social que enfrentan a diario. El riesgo y la vulnerabilidad no son algo que exista en los jóvenes, sino en su entorno social y económico.

A través del proyecto “Iniciativas integrales de prevención de la violencia en El Salvador” se busca favorecer el emprendimiento local como la manera más eficaz para crear oportunidades para el desarrollo social y económico. Cuando estas oportunidades son incluyentes, entonces resultan ser la más poderosa forma de prevención de violencia. Este proyecto, financiado por la Unión Europea e implementado por Interpeace en diez municipios del país, involucra jóvenes en riesgo social entre los 18 y los 29 años y les provee de formación en métodos y herramientas para la transformación no-violenta de conflictos, ofrece capacitación productiva para el emprendimiento y favorece la creación de asociaciones productivas, a través de entrega de capital semilla.

Los primeros talleres se realizaron en los municipios de Nueva Concepción e Ilopango en julio. A partir de septiembre tres municipios se unieron: San Vicente, Zacatecoluca y Quezaltepeque. Los talleres que se llevaron a cabo fueron en los temas de trasformación de conflictos, prevención de violencia y cultura de paz. A final de los cursos se suministraron pruebas a los jóvenes participantes para evaluar el nivel de aprendizaje. Los jóvenes definieron también los emprendimientos que quieren poner en marcha en sus comunidades. En Ilopango y Nueva Concepción, se elaborará queso, en Zacatecoluca, se establecerán pequeñas granjas de pollo que juntas formarán un solo emprendimiento, en San Vicente, se trabajará en el procesamiento del camote (patata dulce) como materia prima para la elaboración de productos alimenticios y, en Quezaltepeque, se realizará el cultivo de chile, y posiblemente también su procesamiento.

Además, en Ciudad Delgado en septiembre se inició el proceso de identificación y selección del emprendimiento y en octubre, se inició el proceso de formación en transformación de conflictos, prevención de violencia y cultura de paz.

Al mismo tiempo, Interpeace trabaja con las instituciones políticas, locales y nacionales, y con el sector privado para promover la cultura de paz y acortar las distancias entre los diferentes sectores de la sociedad. Por ello, se capacitará a miembros de la Policía Nacional Civil (PNC) de El Salvador en los municipios donde se desarrolla el proyecto. La reunión con la Delegación de Soyapango-Ilopango de la PNC, llevada a cabo en septiembre, por ejemplo, se enmarca en esta sección del proyecto. Porque solo con estrategias incluyentes para todos los niveles de la sociedad salvadoreña se puede prevenir la violencia y favorecer el emprendimiento entre los jóvenes.

Nueva Concepción, El Salvador. Créditos: Interpeace